Si falta la suya, llámenos y se la respondemos en un minuto.
Quién manda aquí
No, y no es un descuido: es deliberado. El programa deja cada correo en su carpeta de borradores de Outlook. Usted lo abre, lo revisa, modifica lo que considere y pulsa enviar.
Un correo mal enviado a un buen cliente cuesta más caro que veinte correos que no llegan a salir. Por eso el control lo mantiene siempre usted.
Sus datos y su equipo
En su ordenador. No es una web ni un servicio en la nube: es un programa instalado en su equipo, y su base de clientes es un Excel que reside en su disco duro. Puede abrirlo, copiarlo o llevárselo cuando quiera.
Lo único que sale de su equipo es el texto que hay que redactar, que se remite a la inteligencia artificial para escribir el correo y regresa. Su cartera de clientes no se sube a ningún servidor.
Hoy no. Se requiere Windows y el programa de Outlook instalado en el equipo, con la cuenta ya configurada. Es ahí donde deja los borradores.
Gmail está parcialmente desarrollado y llegará; la versión para Mac no está prevista. Preferimos decírselo ahora antes que venderle algo que no le va a funcionar.
Precio y condiciones
Se lo indicamos por teléfono en un minuto, y sin rodeos. No figura en la web porque el precio depende de si se trata de una empresa o de dos, del volumen de correo que vaya a mover y del trabajo de puesta en marcha que requiera su base de clientes.
Lo que sí le adelantamos: es una licencia de uso permanente más una cuota mensual, y la cuota incluye la inteligencia artificial. No hay sorpresas ni cargos por consumo.
Y antes de decidir, puede probarlo 30 días: se lo dejamos instalado en su ordenador, con su Outlook y sus clientes, sin coste y sin compromiso. Primero, diez minutos de demostración.
El programa no se desactiva: la licencia es permanente y sus datos son suyos. Lo que se interrumpe es la inteligencia artificial que redacta los correos, el soporte y las actualizaciones.
Ponerlo en marcha
No. La instalación la realizamos nosotros, se lo dejamos configurado con su forma de escribir y con su cartera de clientes dentro, y le formamos en su uso. Después es abrir el programa y pulsar un botón.
Ésa es precisamente la parte a la que más tiempo se ha dedicado. El programa aprende cómo escribe usted: el tratamiento, la extensión, si se extiende o va al grano, qué expresiones emplea y cuáles no. Y cada correo se redacta para esa empresa concreta; no es una plantilla con el nombre añadido encima.
Además dispone de plantillas redactadas a mano por sector (abogacía, inmobiliaria, banca, servicios e industria) y puede modificarlas cuando quiera.
Le sirve si vende a otras empresas y necesita captar clientes nuevos por correo. El programa contempla cinco tipos de actividad, y se elige al instalar:
Cambia cómo se llaman las cosas y qué columnas lleva su base de datos; por dentro funciona igual en todos. Y las plantillas de correo vienen escritas por sector: alimentación, industria, distribución, inmobiliaria, banca y despachos.
Si su caso no encaja, se lo decimos en la primera llamada.
La instalación se resuelve en un rato. Lo que lleva tiempo es lo demás: dejarlo escribiendo como escribe usted e incorporar su cartera de clientes ordenada. Eso lo hacemos con usted y suele estar listo en unos días, según el estado de su base.
Sí. El programa admite varias empresas, cada una con su base de datos, sus plantillas y su forma de escribir, y se conmuta de una a otra desde el propio panel.
Lo que hoy no permite es compartir la misma cartera entre dos comerciales en dos equipos distintos. Si lo necesita, indíquenoslo antes de contratar.
¿Falta la suya?
Llámenos o escríbanos por WhatsApp. Le responde una persona, no un formulario.